Será quien os lo enseñe todo
Celebramos
el ya el VI domingo de Pascua y al siguiente… la Ascensión, aunque, como sabéis
… la Ascensión propiamente se celebraría el jueves próximo (a los cuarenta días
de la Resurrección), pero se traslada al domingo siguiente.
Antiguamente
el cirio pascual se apagaba en la Ascensión del Señor, justo al concluir la
proclamación del Evangelio. En la Vigilia de Pentecostés se volvía a encender,
para introducirlo en la fuente bautismal, durante su bendición. Un gesto precioso
que marcaba el tiempo en que Jesús se hizo visible a sus apóstoles tras la
Resurrección y les fue explicando todo lo que se refería a él en la Escritura,
haciéndoles caer en la cuenta que él era el Mesías esperado.
Actualmente, el Misal Romano indica
que el cirio pascual se apaga acabado el tiempo de Pascua. Es decir, tras la
última celebración del domingo de Pentecostés. Luego el cirio se coloca en el
baptisterio. Con la desaparición visible de Cristo comienza el tiempo de
la Iglesia en que los apósteles guiados por el mismo Espíritu caminarán a su
sombra y bajo su fuerza.
El Espíritu será quien os lo enseñe
todo: debéis acostumbraros a escuchar creativamente a partir de este momento:
escuchar, discernir, predicar… bajo su acción: misteriosa, imprevisible, carismática…
que llevará a los apóstoles a tomar decisiones que, bajos su acción, y sin una
intervención directa de Jesús, tendrán que resolver. Así nos lo recuerda la
primera lectura: Hemos decidido, el Espíritu Santo y nosotros, no imponeros más
cargas que las indispensables.
Es el momento del Espíritu. Pero ellos
han necesitado de la aclaración de Jesús Resucitado, no lo olvidemos.
Esta mañana resumía brevemente
algunas ideas para los que se van a confirmar en junio. Os las voy a pasar… si
queréis ver en ellas una manifestación de mi inutilidad lo recibiré muy a gusto
como lección de humildad, si creéis que ayudan o estáis de acuerdo … me
alegraré, pero no son mías … son de quien son (dejémoslo ahí) y de sus “grandes
y benditas medicaciones”. Son para gente adulta que quieren recibir el
Sacramento. Con ellas os deseo buen domingo y aprovechad la presencia del
Resucitado que se va pronto para mandar la fuerza de lo alto:
Idea de la que partimos: El Señor Jesús nos confirma la fe
que tenemos en él y que vivimos en su Iglesia a través de la Confirmación, que
es uno de los tres sacramentos de la Iniciación cristiana, junto con el
Bautismo y la Eucaristía.
Nuestra fe se basa no en un conjunto
de creencias, en un libro (la biblia), unas tradiciones... NO : nuestra fe se
basa en el encuentro con una persona: JESUCRISTO.
Nos podemos encontrar con esa persona
porque esa persona, tal y como nos lo han transmitido los apóstoles VIVE:
RESUCITÓ DE ENTRE LOS MUERTOS (Así lo profesamos en el Credo). LA
RESURRECCIÓN ENTENDIDA COMO LA GLORIFICACIÓN DEL CUERPO DE JESÚS EN EL SEPULCRO
(SU CUERPO Y SU ALMA) Y NO COMO ALGO "ESPIRITUAL" O ESOTÉRICO...
CRISTO DEJÓ EL SEPULCRO VACÍO (TAL Y COMO NOS LO CUENTAN LOS EVANGELIOS) y SE
APARECIÓ A LOS DOCE CON LOS QUE COMIÓ Y BEBIÓ DURANTE CUARENTA DÍAS. Jesús les
explicó que él era el Mesías. No lo que esperaba el pueblo: un Mesías glorioso
y triunfador, sino el Mesías sufriente que haciendo la voluntad del Padre y por
amor se sometió a la muerte por nosotros.
Jesús es Dios entre nosotros, él es
la mejor imagen de Dios. Por eso sabemos que Dios es puro amor, misericordia,
comprensión, perdón, sanación... Pero Jesús al hacerse hombre asumió toda
nuestra condición: sufrió dudas, tentaciones, persecución y rechazo... Se hizo un
hombre tal cual somos nosotros, pero SINGULAR porque el trato que mantenía con
el Padre lo hizo ÚNICO. JESÚS ES HOMBRE PERFECTO y en él lo humano llega a su
plenitud y es DIOS que se hace uno de nosotros.
¿Por qué estaba en el plan de Dios
que se hiciera uno de nosotros de esa forma? Porque quería mostrarnos cómo
debemos vivir: confiados en el Padre y movidos por el Espíritu, entregándonos a
los hermanos, incluidos nuestros enemigos.
Todo fue un plan de AMOR de
desbordamiento del Amor.
Con su vida y sus palabras se acercó
al pueblo a quien curó, a quien enseñó en las bienaventuranzas en qué consistía
la felicidad y enseñó eso que él llamó el REINO DE DIOS. El reino de Dios se
produce cuando la persona se abre a Dios, se deja transformar y todas las
personas que están a su alrededor quedan beneficiadas de esa transformación.
Para ello... hemos de cambiar de manera de enfocar la vida, para ello es necesario
que nos "convirtamos" de una manera de enfocar la vida sin Dios a
contar con él.
Todo esto lo transmitió de Jesús como
hombre hasta la cruz y el sepulcro y todo esto lo explicó resucitado a sus
apóstoles... pero, como él sabía que sus apóstoles no podrían transmitir esto
por ellos mismos desde su debilidad... les envió desde la otra vida la gran
fuerza que lo movió a él a vivir como vivió: EL ESPÍRITU SANTO. Él guía a la
Iglesia, la aconseja, la defiende y SE OS VA A SER COMUNICADO DE FORMA ESPECIAL
EL DÍA DE LA CONFIRMACIÓN.
ESPÍRITU SE DERRAMA EN TODA LA
CREACIÓN Y EN TODAS LAS CULTURAS Y RELIGIONES Y HOMBRES Y MUJERES DE BUENA
VOLUNTAD CUANDO BUSCAN SINCERAMENTE A DIOS.
La Iglesia, después, movida por el
Espíritu en su Historia ha ido enseñando, orientando... y muchos cristianos se
han dejado transformar hasta tal punto por él que se han hecho NUEVOS CRISTOS: son los santos.
Personas que transparentan que esto NO ES UN FRAUDE y que Cristo vive en ellos
y, a través de ellos, llega a toda la Humanidad.
Os vais a confirmar en la Iglesia, de
la que decía San Agustín, que era santa y Pecadora.
Hay verdades fundamentales (he hecho
un resumen) y otras "relativas"... algunas cambiarán con el tiempo…
¿Queréis seguir al que dio la vida
por vosotros para mostraros que ya desde ahora empieza la felicidad aquí,
aunque será plena en el cielo?
¿Queréis seguirlo en esta Iglesia que
como una anciana está llena de arrugas, pero también de sabiduría?
Y lo más importante y que deseo para
todos vosotros: ¿queréis que salga a vuestro encuentro y os transforme la vida
plenamente y donde parece que ya no hay salida ... él os abra las puertas de la
felicidad?
Si la respuesta es sí. Él toma nota,
él os confirmará a través de las manos del Obispo y el Espíritu caerá en
vosotros, tierra fecunda, y germinará haciéndoos hombres y mujeres de Dios.
Sólo una apostilla a este resumen de
lo esencial: esperad junto con María, que es la cristiana perfecta, la venida
del Espíritu. Ella, como esperó con los apóstoles en Pentecostés la llegada del
Espíritu, esperará con vosotros la llegada la "fuerza de lo alto",
"del fuego abrasador" "del inspirador y defensor" "del
guía de todo creyente". Ella es su Esposa.
Amen.
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